EL ATENEO ESTUVO EN BERLIN

“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo,

lleno de aventuras, lleno de experiencias… “

Sacado de uno de los mas conocidos poemas de Cavafis, nos muestra el mismo, la forma de emprender el viaje. Cada vez comprendemos menos el sentido del verdadero viaje. Perdemos el valor de la aventura y de lo nuevo, el disfrute de la “travesia” se pierde en el ¡llegar, ahora, ya!. Cuando viajes, pide que el camino sea largo…

 

Impresiona una Ciudad que ha visto en el transcurso de unos escasos setenta años, correr por sus calles la Historia última y viva de Europa. Es seguro que quienes gracias al Ateneo participamos de este viaje a Berlín, volvimos con dos sensaciones muy marcadas. Berlín no parece una ciudad de mas de tres millones de habitantes, la sensación es el de una ciudad mucho mas relajada, mas transitable y por supuesto muchísimo menos ruidosa que otras que conocemos bien, incluido y especialmente las españolas y en muchas ocasiones nuestra ciudad de Soria. La segunda sensación fue la de encontrarnos en la ciudad de  la vanguardia cultural europea en todos sus extremos, arquitectónicos y creativos.

 

Visitar el campo de concentración de sachsenhaus, era una de las etapas importantes de este viaje. A pesar de lo leído, de lo visto en cientos de documentales, no te deja indiferente pasear por la explanada del campo, entrar en los barracones, conocer la historia de lo que allí se sufrió. Se encoge el alma. Imposible asumir tanta crueldad, tanta barbarie. Solo nos queda el animo en esta visita de recordar, de exigir que no se olvide nunca, y de denunciar a quienes fueron los bestias y asesinos y la ideología que ideó y desarrolló aquello, el nazismo, el fascismo y el franquismo, este ultimo culpable y cómplice de la entrega a las Alemania nazi de los republicanos españoles que en el campo de sachenhaus dejaron su vida.

 

Entrada al campo de exterminio de Sachsenhaus. En la puerta figura la inscripción en alemán: “el trabajo te hace libre”. Finos estos nazis

Desde el Ateneo tenemos que celebrar que se pudiera hacer esta actividad, de la que muchos guardamos un magnifico recuerdo, incluso y a pesar de las “grosen salchichen y el kartofen”. No todo sale tal y como se prevé; un error hizo que el camino fuera mas largo y con mas aventuras de las previstas. Al final la recomendación de Cavafis tuvo su recompensa: El camino fue “largo, lleno de aventuras, lleno de conocimientos”